Archivo Del Gral. Arias 

Historia del Gral. Arias


 

Desiderio Arias Alvarez

 

Desiderio Arias Alvarez

Nació: 1872 Las Aguas de Montecristi

Padre: Tomas Arias

Madre Eugenia Álvarez

Hermanas:  Evangelista Arias Álvarez y Francisco Arias Alvarez.

Simona Castro "Pomona -1881

Nació el 24 de Julio 1881 en las Aguas de Montecristi, Republica Dominicana.
El 1 de Enero 1902 contrae matrimonio con el Gral. Desiderio Arias.
Simona Castro "Pomona", hermana del general Andrés Navarro, un reconocido político y militar de la línea noroeste, y uno de los principales hombre de armas del presidente Jiménez.

Casa J.I. Jiménez & Co 1890/1892

Ingresó a trabajar en la Casa J.I. Jiménez & Co., empresa de Juan Isidro Jiménez, rico comerciante y destacado político dominicano.

Ayudante de Plaza Montecristi 1899

Juan Isidro Jiménez, nombra a Arias como "Ayudante de Plaza".1899 Interior y Policía

Movimiento Insurreccional 1899

Tras el ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux (Lilís), en el 1899, Arias se adhirió al movimiento insurreccional que encabezó Horacio Vásquez

Comandante de Armas de Dajabon 1902

-Se desempeñó como comandante de armas de Dajabón (1902) Interior y Policía

Matrimonio Desiderio Arias Montecristi  1902

Los registros de la acta de matrimonio de Desiderio Arias y Simeona Castro en la iglesia de San Fernando de Montecristi el día 1 de Enero 1902. cumplidos los requisitos canónicos y legales el Rdo. HONORIO LIZ SALCEDO Presunción y bendijo el matrimonio que IN FACIE ECCLESIAE, Fueron testigos del acto Sacramental los Sres. Toribio Carlos García y José Fodeur.  cumplidos los requisitos canónicos y legales el Rdo. HONORIO LIZ SALCEDO Presunción y bendijo el matrimonio que IN FACIE ECCLESIAE, Fueron testigos del acto Sacramental los Sres. Toribio Carlos García y José Fodeur.

Comandante de Armas de Montecristi 1903

- Se desempeñó como comandante de armas de Montecristi (1903)

Exilio del Gral. Arias 1911

Arias se va al exilio en Ponce, Puerto Rico. Permanece unos años en el exterior 1911

Guerra del Doce  Montecristi 1912

En 1912 el país sufrió una de las más crueles luchas, a la cual se le denominó Guerra del Doce, que fue una de las más sangrientas batallas registradas en el país. En ella Arias luchó con valor y demostró sus hazañas de militar de batalla. Esto le permitió demostrar sus excepcionales condiciones de guerrillero, y ganó más fama, mayor popularidad e influencias.

 

 

 

ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

DOCUMENTALES DE LA SECRETARÍA DE ESTADO DE GUERRA Y MARINA 

'                                                                 PALABRAS Y MENSAJES DEL GRAL. ARIAS

•          El gobierno para hacer buena labor, necesita de paz, y nuestro partido está en el deber de conquistarla a todo trance, primero, realizar una obra patriótica, y segundo, porque en la paz tendrá más campo para luchar en defensa de los ideales que sustenta para el bien de la Republica y del pueblo’’

 

•          Los tiempos han cambiado y la compleja existencia nacional demanda la más firme dedicación del patriotismo en el servicio de los intereses generales del país.

 

•          Pues todo cuando ellos puedan decir de mí me tiene sin cuidado porque yo no tengo nada que puedan echarme en cara ni ellos ni nadie. Mi reputación no ha sido manchada por ninguna acción indigna y por lo tanto tengo mi conciencia tranquila y mi frente demasiado alta.

•          La Republica necesita imperiosamente que todos sus hijos pospongan sus odios y se abracen fraternalmente, para que cesen las guerras civiles que han ensangrentado nuestro suelo y acabado con nuestra riqueza pública.

•          La ocupación Americana en Haití, yo deploro profundamente esa conflictiva y grave situación en que se encuentran. Dios ha de querer que el pueblo hermano salga ileso y que los dignos descendientes del noble y altivo ALEXANDRE PETION, mantenga a la altura del saber su gloriosa bandera.

 

•          Nosotros aspiramos a garantizar la paz en todo el territorio de la república, restableciendo el orden absoluto de las leyes e instituciones que nos rigen, pues así, y solo así es cómo podemos conquistar un porvenir glorioso para la patria que nos legaron los inmortales y patrióticos Duarte, Sánchez y Mella.

 

•          Es necesario que todos los hombres de bien se den a la noble misión de predicar   la paz, para que cesen en el país estos desórdenes que tienen intranquilizadas a las familias y desacreditada la República.

 

•          Predique la paz, labore por la unificación de los correligionarios y amigos y desarrolle una buena política en esa Provincia de su mando, en la seguridad de que sus nobles empeños serán premiados con el beneplácito de los hombres sensatos de esa región. 

 

•          Yo me mortifico mucho cuando un amigo a quien aprecio, se dirige a mí en solicitud de algo y yo no lo puedo complacer; pero como las cosas nunca son como uno quiere, no hay más remedio que decir la verdad.

 

•          Ya es hora de que, echando a un  lado las ambiciones personales, nos dediquemos con afán a laborar por el bienestar y grandeza de la República que bastante ha sufrido ya con las resueltas que han ensangrentado su suelo y agotado su riqueza, al extremo de que hoy la situación financiera del país ha llegado a ser desastrosa.

 

 

 

•          Algunos elementos disociadores, al abrigo de torpes maquinaciones, pretendieron crearme una posición difícil como haciéndome aparecer como puesto a la unidad de acción que debe informar a la función ejecutiva del Estado y distanciado, por consiguiente del Honorable Primer Magistrado de la República. Pero tales intrigas encontraron en mi conducta, en mi lealtad, en mi patrimonio, un valor inexpugnable y los que creyeron labrar mi ruina fueron los artífices de su propio descredito. La insidia  no ha logrado prosperar  y un espíritu de inquebrantable armonía, de franca y patriótica cordialidad, estrecha cada vez más los vínculos que me unen al presidente Jiménes.

 

•          Hay que vivir siempre predicándole a los amigos que el mejor medio de llegar a conquistar el porvenir es la paz y que para ella debemos luchar  sin descanso, uniéndonos fraternalmente para cerrarle el paso a los ambiciosos que se han empeñado en dividirnos y obstaculizar las gestiones del Gobierno.

 

•            No se apure usted porque algunos individuos, como esos que usted me nombra, se dediquen a la despreciable misión de destratarme gratuitamente, pues todo cuanto  ellos puedan decir de mi me tiene sin cuidado porque yo no tengo nada que puedan echarme en cara, ni ellos ni nadie. Mi reputación no ha sido manchada por ninguna acción  indigna y por lo tanto tengo mi conciencia tranquila y mi frente demasiado alta. Así pues, déjelos hablar que su mala fe solo servirá para lograr su propio descrédito. Limítese solamente a observarlos y conocerlos porque siempre es bueno saber quiénes son los amigos y quienes los enemigos. Por lo demás, pierda el cuidado y oiga con desprecio, como hago yo, los dichos subversivos de esas personas que, bajo ningún concepto pueden igualarse conmigo.

 

•              Ha hecho usted muy mal en gastar los setenta pesos que le envié en la forma que lo hizo. El Gobierno situaba, puede decirse que regularmente, dinero para atender a las tropas que estaban en campaña en Puerto Plata persiguiendo al general Feliu, así pues, usted no debió gastar el dinero en la tropa porque yo se  lo envié para que lo gastara con su distinguida y apreciable familia pero ya que usted así lo dispuso, nada le diré, porque usted sabe, lo que hace.

 

•            Como yo soy un hombre que me debo a la patria y a mis amigos, considero  que aún no he terminado mi labor en bien de los asociados y por eso me complazco en recomendar, a los leales como usted, que me ayuden a organizar y a unificar convenientemente al Partido que, si bien, está en el poder, no por eso debe descuidarse, porque nuestros contrarios trabajan, cuando no públicamente, en la sombra, por echar por el suelo al Gobierno que es obra de nuestros constantes desvelos.

 

•          Yo soy de opinión que tenemos un compromiso contraído  con la República, como dominicanos, y que por eso debemos procurar,  por todos los medios a nuestro alcance,  de darle paz al país, para que pueda entrar por la vía franca del progreso, que es la salvación de todos los pueblos.

 

•          yo siempre tengo presente todo lo que, directa o indirectamente, tiende a favorecer a esa línea tan querida para mí y por eso, vivo gestionando la manera de que se emprendan obras de utilidad en esa provincia y que se continúen las comenzadas. Pero como las cosas van de mal en peor, no me he sido posible ver realizados mis anhelos que también son de todos mis comprovincianos. Crea que yo soy un centinela avanzado de esa región y que me mantendré en la brecha hasta llegar al logro (de) mis propósitos.

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